Guías Nº 008 Cuidado
Cómo quitar tinta de la ropaqué funciona y qué no
La tinta no se quita con fuerza, se quita con prisa. Lo que decide el resultado son los primeros diez minutos.
Casi todo el mundo se ha enfrentado a una mancha de tinta, y casi todo el mundo la ha empeorado. El instinto es frotar, y frotar es exactamente lo que reparte el pigmento por la fibra y rompe el hilo. Lo que sigue es lo que de verdad ocurre dentro del tejido y qué se puede hacer en cada momento.
Qué pasa en la fibra
La tinta de bolígrafo es pigmento suspendido en un aceite; la de rotulador, un colorante en base alcohol o agua. Esa diferencia lo cambia todo. El aceite se queda en la superficie de la fibra durante los primeros minutos y luego penetra; el colorante en base agua se fija por afinidad química y, en fibras sintéticas, casi de inmediato.
Por eso el primer lavado se lleva la mayor parte de una mancha reciente, el segundo apenas mejora y el tercero ya no cambia nada: lo que quedaba después del primero ya está fijado. Insistir sólo desgasta el tejido.
Los primeros diez minutos
Pon un paño limpio debajo de la mancha para que la tinta salga por donde entró y no atraviese el resto de la prenda. Presiona desde el revés con otro paño humedecido en agua fría, sin frotar y cambiando de zona limpia cada vez. Repite hasta que el paño deje de recoger color, y sólo entonces lava en frío.
Qué remedios caseros sirven
El alcohol isopropílico funciona en bolígrafo sobre algodón, aplicado con bastoncillo y siempre probado antes en una costura interior. El jabón de lavavajillas ayuda con las tintas grasas por su capacidad tensioactiva. La laca de pelo ya no funciona como antes porque las fórmulas actuales llevan mucho menos alcohol. Y la leche, el limón y el bicarbonato no hacen nada contra la tinta, por más veces que se repita.
Cuándo la mancha es permanente
Cuando ha pasado por la secadora o por la plancha. El calor fija el colorante de forma irreversible y a partir de ahí cualquier tratamiento sólo puede aclarar el tejido alrededor. Ante una mancha así la decisión no es química sino práctica: si la prenda sigue siendo usable, se acepta; si no, se convierte en otra cosa.
Para el detalle por tipo de tinta y por tejido, esta referencia sobre cómo quitar tinta de la ropa desglosa los casos que aquí quedan resumidos.
Por fibra
En algodón y lino se puede ser bastante insistente con el disolvente. En lana y seda, nunca alcohol: se trata en frío con jabón neutro y, si no sale, se lleva a un profesional. En sintéticos el margen es mínimo, porque el colorante se fija en horas, así que ahí la rapidez es lo único que funciona.
Preguntas frecuentes
¿Sirve de algo volver a lavar una prenda con la mancha ya seca?
Muy poco. El primer lavado retira lo que no estaba fijado; a partir del segundo el resultado es prácticamente el mismo y el desgaste del tejido, real. Antes de repetir lavados conviene probar un tratamiento localizado con disolvente adecuado a la fibra.
¿Se puede quitar tinta de una prenda de color sin decolorarla?
A veces, y el riesgo es el reverso del problema: los disolventes que atacan la tinta también atacan el tinte de la prenda. La prueba en una costura interior no es un consejo de manual, es imprescindible, y en tejidos oscuros conviene aceptar un resultado parcial antes que una zona aclarada.
¿La tinta de impresora se trata igual que la de bolígrafo?
No. El tóner es polvo y se retira en seco con cinta adhesiva o aire antes de mojar nada; si lo mojas, se convierte en una mancha mucho mayor. La tinta líquida de cartucho, en cambio, se trata como un colorante en base agua: prisa, agua fría y presión desde el revés.
¿Merece la pena un quitamanchas comercial?
Los que llevan disolvente específico para tinta, sí, y son más seguros que improvisar. Los universales en gel rinden poco contra la tinta porque están formulados para grasa y proteína. Lee la etiqueta y busca la palabra tinta explícitamente, no manchas difíciles.