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Marcas Nº 001 Hombre

Marcas de ropa para hombredel sastre clásico a la etiqueta de calle

El armario masculino cambia despacio, y eso convierte la elección de marca en una decisión de años y no de temporada.

Hay muchísimas marcas de ropa de hombre y se pueden agrupar de varias formas: por estilo, por precio, por país de fabricación. La agrupación más útil para comprar es por tramo, porque cada tramo resuelve una parte distinta del armario y mezclarlos bien es exactamente lo que hace que un armario funcione.

Camisa de lino color arena colgada de una percha de madera.
La camisa es la prenda donde un patrón bueno se nota antes: en el hombro y en el largo de manga.

La sastrería y el tramo alto

Brioni, Zegna y las casas napolitanas ocupan el extremo alto de la sastrería, y lo que se paga ahí es trabajo manual: entretela cosida y no pegada, hombro montado a mano, ojales cosidos. Son diferencias que no se ven en la foto y que se notan a los diez años, cuando la chaqueta sigue teniendo forma.

Por debajo, el tramo medio de sastrería ha mejorado mucho. Una chaqueta con media entretela cosida y buen tejido rinde muy bien para uso ocasional, y para la mayoría de la gente es la decisión correcta. La entretela completamente pegada, en cambio, se identifica pinchando el pecho de la chaqueta entre dos dedos: si se nota rígida y hueca, es pegada.

El casual británico y el americano

Barbour, Baracuta y la tradición británica de prenda encerada resuelven una cosa muy concreta: abrigo de entretiempo que aguanta lluvia fina y envejece bien. Del lado americano, Levi's y Carhartt aportan denim y prenda de trabajo, que es la otra mitad del armario informal. Ninguna de las cuatro cambia de forma cada temporada, y eso es su ventaja.

Calvin Klein, Tommy Hilfiger y el tramo de marca

Tommy Hilfiger y Calvin Klein trabajan sobre todo el tramo medio con producto reconocible y distribución amplia. Es ropa correcta y previsible, y esa previsibilidad tiene valor: sabes la talla, sabes el corte y sabes lo que va a aguantar. En camisería y en punto básico cumplen sin sorpresas.

Cómo se construye un armario

Empezando por lo que se lleva todos los días y no por lo que se lleva dos veces al año. Cinco prendas resuelven el noventa por ciento: un pantalón neutro que siente bien, dos camisas, un punto fino, una chaqueta y un abrigo. Todo lo demás son variaciones sobre esa base.

Y la parte que más se descuida: el calzado. Dos pares en buen estado rinden más que seis mediocres, y son la prenda que más rápido delata una compra mal hecha. Para un repaso por marcas y tramos, este listado de marcas de ropa hombre sirve como mapa de partida.

Adidas, Kappa y la ropa deportiva en el armario diario

La prenda deportiva ha entrado en el armario informal para quedarse, y funciona mientras cumpla una condición: que la pieza deportiva sea una y el resto del conjunto no lo sea. Zapatilla con pantalón de vestir, sí; chándal completo con americana, no. Es la única regla que resiste en esta mezcla.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se sabe si una chaqueta es de buena construcción?

Pinza el pecho entre dos dedos y frota. Si notas tres capas distintas que se mueven entre sí, la entretela está cosida. Si notas una plancha rígida, está pegada. Mira también el hombro con la chaqueta colgada: si la manga se arruga en el nacimiento, el montaje es flojo.

¿Merece la pena la sastrería a medida?

Si la usas a menudo y tu cuerpo se aleja de las tallas estándar, sí, y no por lujo sino porque una chaqueta que sienta bien es la diferencia entre llevarla y no llevarla. Para uso ocasional, una chaqueta de confección bien arreglada por un sastre local rinde casi lo mismo por mucho menos.

¿Qué prenda masculina merece más inversión?

El calzado, sin discusión, y después el abrigo. Los dos se llevan a diario durante años, los dos se notan de lejos y los dos son incómodos cuando están mal hechos. Las camisas y los básicos se amortizan mucho antes en el tramo medio.

¿Cuántas camisas hacen falta?

Cuatro o cinco de uso frecuente si lavas cada semana: dos blancas o de color liso para lo formal, dos de tejido más grueso para lo informal y una de reserva. Más allá de eso empiezan a envejecer en el armario sin usarse, que es la forma más silenciosa de tirar el dinero.