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Archivo · Bisutería · Ref. 794

Collar con detalles étnicosficha 794

Cordón, cuentas y un par de piezas de metal por 4,99 euros. La familia de bisutería que mejor envejece de todo el catálogo.

La ficha 794 corresponde a un collar descrito como collar con detalles étnicos. El precio, 4,99 euros, aparece citado en prensa de moda española en un artículo de propuestas de regalo, que es la fuente de la que procede la descripción conservada.

Collar montado sobre cordón textil oscuro con cuentas de madera y color hueso y dos discos planos de metal.
La construcción típica: cordón textil, cuentas de madera o hueso sintético y algún elemento metálico plano.

De qué está hecho

Los collares de esta familia se montan sobre cordón textil o cuero sintético, con cuentas de madera, hueso sintético o resina y uno o dos elementos metálicos planos, normalmente discos o monedas. El cierre es un mosquetón pequeño de aleación con dos o tres eslabones de ajuste.

Es la construcción más barata posible y, paradójicamente, la más duradera de todo el surtido de bisutería. Un collar así no tiene baño que perder ni piedra que se despegue: lo único que falla con los años es el cordón, y eso se sustituye.

Qué significaba étnico en un catálogo

En el vocabulario comercial de la época, étnico describía una estética y no una procedencia: cuentas de madera, tonos tierra, formas irregulares y algún metal envejecido. Se aplicaba a piezas fabricadas industrialmente y no implicaba artesanía ni origen concreto. El archivo conserva el término porque es el que usaba la ficha, sin darle más alcance del que tenía.

El cierre y el largo

El largo importa más de lo que parece en esta familia. Un collar de cuenta pesada montado corto tira del cuello de la prenda y se nota en cuanto te mueves; montado largo cae sobre el pecho y funciona sobre camiseta lisa. Los catálogos de la época no daban la medida, así que el largo se estima por la fotografía cuando existe y, si no existe, no se estima.

La temporada

Los collares de cordón y cuenta son producto de primavera y verano. Pesan poco, funcionan sobre ropa ligera y admiten volumen sin que la prenda se descuelgue. Ninguna tienda de costa los ponía en surtido en octubre, así que la pieza se sitúa con seguridad en la primera mitad del año.

Cómo se fecha

El tamaño de la cuenta es la señal más fiable. Las cuentas grandes con cordón corto pertenecen al final de los dos mil, cuando el collar se llevaba pegado al cuello; las piezas pequeñas con cordón largo son posteriores. El disco metálico plano, con acabado mate y sin grabado, apunta a la misma franja.

El cierre confirma: el mosquetón pequeño de aleación sustituyó al cierre de resorte en un momento bastante identificable, y en esta familia de piezas casi siempre se conserva intacto porque no soporta tensión.

Cómo se conserva

Lejos de la humedad, porque la madera y el hueso sintético se hinchan y el cordón textil se afloja. Se limpia con un paño seco y nunca se sumerge. Si el cordón se ha estirado o ha perdido color, sustituirlo es una reparación legítima que no altera la pieza, siempre que se respete el largo original.

Preguntas frecuentes

¿Se puede comprar esta pieza?

No. La ficha documenta un artículo de un catálogo que ya no existe, y el precio que aparece es el de su momento. El archivo no vende ni intermedia.

¿Las cuentas son de hueso o de plástico?

En este tramo de precio, casi siempre resina o madera teñida con acabado que imita hueso. El hueso real se distingue al tacto, porque es más frío y más pesado, y por la irregularidad del taladro. La descripción original no lo especifica y el archivo no lo supone.

¿Por qué este tipo de collar se conserva mejor?

Porque no depende de un acabado superficial. El baño de un metal se gasta y una piedra pegada se cae, pero una cuenta de madera ensartada en cordón sigue siendo exactamente lo que era. El único punto débil es el cordón, y es sustituible.

¿Cuánto costaba un collar así en su momento?

Esta pieza está documentada a 4,99 euros, y es una cifra representativa del tramo: entre tres y ocho euros para collares de cordón y cuenta en tiendas de calle de la época. Los de metal con baño subían algo más, hasta los diez o doce.